Amitābha (amitabha): ¿Quién es y qué representa en el budismo?

Amitabha

En el inmenso panteón del budismo mahayana destaca la figura de Amitābha, Buda de Luz Infinita. ¿Quién fue Amitabha y por qué es tan importante dentro del budismo? Indaguemos un poco más sobre este ser iluminado.

Origen legendario

Según antiguas escrituras como el Sutra más grande de Amitābha, este buda nació como un rey llamado Dharmakara, quien tras renunciar a su reino hizo 48 votos para salvar a los seres. ¿Fialidad? Su idea era crear un paraíso celestial, un reino budista llamado Tierra Pura donde guiar a todos hacia la iluminación.

Después de eones de práctica como bodhisattva, Dharmakara alcanzó la budeidad como Amitābha, dedicado a crear esta utópica Tierra Pura y ayudar a sus seguidores a renacer allí.

Buda cósmico

Para el mahayana, Amitābha es mucho más que un monje legendario. Representa un principio cósmico, la sabiduría y compasión infinitas, capaz de guiar a todos los seres por el camino bodhisattva hacia la budeidad. No es un dios todopoderoso, sino la manifestación de la verdadera naturaleza iluminada que todos compartimos según el budismo. Invocar su nombre es conectar con esa esencia compasiva dentro nuestro.

La Tierra Pura del Oeste

Amitābha gobierna su paraíso llamado Tierra Pura del Oeste, descrita en los sutras como un reino utópico fuera del ciclo de muerte y renacimiento. Allí no hay sufrimiento ni distracciones para la práctica del Dharma. Los budistas anhelan "renacer" allí tras la muerte, invocando el nombre de Buda. Según esta creencia, quien muere con fe y devoción en Amitābha, renace espontáneamente en la Tierra Pura para continuar su camino hacia la iluminación, sin tener que reencarnar en mundos inferiores.

Fe y votos

Con sus 48 grandes votos altruistas, Amitābha representa la compasión perfecta hacia todos los seres, la determinación de un bodhisattva. Por eso quien se ampara en su poder y hace votos altruistas, puede aspirar a renacer cerca de él, en donde la iluminación está asegurada. Esta creencia se volvió muy popular, pues ofrece la esperanza de "salvación" por la gracia de este Buda, apelando a la fe y devoción.

Escuelas budistas

Dentro de las diversas escuelas mahayanas, Amitābha y su Tierra Pura son especialmente centrales para la escuela de la Tierra Pura, fundada en China pero muy influyente en toda Asia Oriental. Sus seguidores se enfocan en invocarlo oralmente y con visualizaciones para asegurarse un buen renacimiento. Otras escuelas zen o tibetanas también lo veneran ampliamente como emanación compasiva.

Símbolo de sabiduría perfecta

Más allá de los complejos relatos cosmográficos sobre reinos celestiales, Amitābha encarna un principio universal: la luz de la sabiduría última, que trasciende toda ignorancia. Simboliza esa luminosidad prístina de la mente que reconoce la vacuidad de todos los fenómenos, la verdadera naturaleza no dual. Por eso su nombre significa “Luz Infinita”, aquella que ilumina los mundos internos y externos.

Renacimiento en la Tierra Pura

Muchos fieles budistas dedican sus vidas a invocarlo con el fin de asegurarse un renacimiento dichoso en su paraíso. Mediante visualizaciones detalladas o recitando su nombre una y otra vez como mantra power, buscan fusionar sus mentes con Amitābha en el momento de la muerte. Confían en renacer espontáneamente en la Tierra Pura para seguir el camino bodhisattva, ayudados por este Buda de Compasión Infinita.

Más allá de su origen legendario, Amitābha representa la luminosidad primordial y la compasión absoluta, capaz de guiarnos a un estado de realización espiritual. Para muchos fieles devotos en el budismo mahayana, él abre las puertas a un renacimiento optimista en su Tierra Pura, donde avanzar serena y dichosamente hacia la completa iluminación.