Bodhichitta o Bodichita: El camino hacia la iluminación

Bodhichitta

El Bodhichitta se refiere a cultivar la motivación altruista de alcanzar la iluminación por el bien de todos los seres sintientes. Es desear sinceramente poner fin al sufrimiento ajeno. Esta aspiiración compasiva emerge de conectar profundamente con el dolor inherente a la experiencia humana y sentir el llamado a hacer algo para remediarlo.

No se trata solo de una idea noble, sino de un compromiso a trabajar activamente para beneficiar a los demás a través de nuestro propio despertar. Según las palabras del mismo Shantideva: "Para liberar a otros de sus aflicciones, debemos liberarnos primero de las nuestras". Para que lo entiendas de una manera sencilla, el Bodhichitta implica la interconexión de nuestro bienestar con el ajeno.

Práctica de la compasión

Cultivar esta actitud altruista requiere transformar nuestra manera habitual de ver el mundo y relacionarnos con los demás. Nadie dice que sea fácil. Requiere reemplazar el egoísmo por la compasión hacia todos los seres. Comienza con una reflexión profunda sobre cómo mucho del sufrimiento humano se origina en la ignorancia, el apego y la aversión.

Luego, procedemos a desarrollar bondad amorosa incondicional hacia todos sin excepción, imaginando activamente el alivio del sufrimiento ajeno. Continuamos esta práctica incluso cuando nos encontramos con hostilidad o maldad, entendiendo que un estado mental negativo es en sí mismo una fuente de tormento.

Practicar la compasión de esta manera, poco a poco vamos erosionando los límites entre nuestro bienestar y el de los demás. Nuestro círculo de preocupación se expande más allá de uno mismo.

La naturaleza de la realidad

El Bodhichitta también se nutre de una comprensión profunda sobre la naturaleza interdependiente de todos los fenómenos. Esta visión de la realidad nos ayuda a ver cómo las circunstancias particulares de cada persona están determinadas por numerosas causas y condiciones.

Ninguna persona elige sufrir ¿verdad?, surge debido a varios factores que están más allá del control individual. Esto nos permite generar compasión por aquellos que causan daño, ya que ellos mismos son víctimas de la ignorancia. Así se debilitan los juicios y aversiones hacia los demás.

El Bodhichitta implica un punto de vista sobre la realidad que nutre la motivación compasiva de beneficiar a todos los seres en su camino hacia la liberación.

Los seis paramitas

El Bodhichitta se expresa en la práctica de los seis paramitas, Además de la compasión y la visión profunda: generosidad, disciplina ética, paciencia, esfuerzo entusiasta, concentración meditativa y sabiduría. Estos son los medios hábiles o virtudes que nos permiten progresar en la senda espiritual.

Cada paramita es aplicada en combinación con la motivación altruista de beneficiar a los demás. Por ejemplo, la generosidad bodhichitta no es simplemente dar, sino ofrecer al mundo lo que más necesita para aliviar el sufrimiento. De igual modo, la paciencia y la concentración meditativa se cultivan para poder ser más compasivos y sabios.

Así, los paramitas se vuelven el vehículo para expresar nuestra aspiración de iluminación por el bien de todos. Nos permiten purificar nuestras mentes y actuar en el mundo de una manera que reduzca el sufrimiento de manera multidimensional.

Encarnando la sabiduría compasiva

Quien encarna genuinamente el Bodhichitta ya no percibe dicotomías entre su propio bienestar y el de los demás, sino una continuidad natural. La persona iluminada transmite amor incondicional y compasión de manera espontánea sin esfuerzo alguno..

Ver el sufrimiento en este mundo despierta en él una respuesta compasiva tan intuitiva como quitar la mano al tocar algo caliente. Bodhichitta ya no es un ideal abstracto o una práctica, sino la expresión fluida de su naturaleza despierta en cada pensamiento, palabra y acción para beneficiar a todos los seres.

Él o ella vive para servir al mundo con sabiduría, paciencia y amor inagotable. Es como un faro brillante que ilumina con sus enseñanzas y su ejemplo, esto a su vez, nos invita a todos a despertar.

El camino continúa

Cultivar Bodhichitta no es una meta, sino un camino continuo de despertar que dura toda la vida. Siempre hay más profundidad en la práctica de la compasión, más seres para beneficiar, otro paramita para perfeccionar.

Incluso después de alcanzar la iluminación, aquellos impregnados de Bodhichitta renacen una y otra vez voluntariamente por el bien de todos los seres atrapados en el ciclo interminable de nacimiento y muerte. Dedicando infinitas vidas a esta tarea monumental con paciencia y sabiduría inagotables.

El Bodhichitta no tiene un punto final, sino que se expande hacia un horizonte infinito. Es una brújula, con la que no tendrás perdida alguna, porque siempre apunta hacia el norte de la iluminación. Una aspiiración inquebrantable de liberar a todos los seres sintientes del sufrimiento. Éste es el sentido del gran camino bodhisattva. ¿Estamos listos para seguirlo?