¿Cuál es el juego de mesa más antiguo?

juego de mesa más antiguo

Para remontarnos a los orígenes de los juegos de mesa, tenemos que hacer un salto en el tiempo hasta los inicios de la civilización humana. Los seres humanos, siempre han sentido esa necesidad lúdica de entretenerse y poder competir. Utilizando para ello, reglas y tableros. De esta forma es como aparecieron los primeros antecedentes, de lo que hoy conocemos como juegos de mesa.

Investigando en la historia, es posible encontrar restos arqueológicos que demostrarían juegos practicados en las primeras civilizaciones de Egipto, Mesopotamia, India o China. Sin embargo, hay un juego que destaca sobre todos los demás por ser el más antiguo registrado, el mítico Senet egipcio.

El Senet egipcio 

El Senet es considerado por los historiadores como el juego de mesa más antiguo de la humanidad. Se tiene constancia de su existencia desde el año 3100 a.C. aproximadamente, cuando era practicado por nobles y faraones del Antiguo Egipto. 

Este enigmático juego de origen egipcio, poseía reglas desconocidas. También un simbolismo funeral, relacionado con el viaje del alma al más allá. Sus piezas y tableros, eran colocados en las tumbas reales. Así formaban parte del ajuar que acompañaba al difunto en su tránsito a la otra vida.

Descubrimiento e interpretación 

El Senet fue descubierto, gracias a las exploraciones arqueológicas en cementerios y pirámides egipcias. Los primeros vestigios documentados, se hallaron en la necrópolis de Saqqara y la pirámide de la reina Neith. 

Dada la antigüedad del juego, sus reglas exactas se desconocen. No obstante, tras analizar numerosos tableros y fichas, los expertos han logrado reconstruir una aproximación cercana de cómo pudo haber sido jugado originalmente.

Tablero y piezas de juego 

El Senet se practicaba sobre un tablero rectangular de 30 casillas. Estas estaban organizadas, en 3 filas de 10 casillas cada una. Los jugadores contaban con 7 fichas cónicas que se movían en función de unos palitos utilizados como dados. 

El objetivo era avanzar todas las fichas por el tablero, hasta sacarlas antes que el oponente. El primer jugador en conseguirlo era declarado ganador. Se trataba por tanto, de un juego para dos contrincantes. Estaba basado puramente en la suerte y las tiradas de los palitos.

Legado histórico 

Más allá de sus enigmáticas reglas, este juego de mesa egipcio representa un legado histórico de gran valor, se le considera precursor de todos los juegos modernos que existen en la actualidad. 

El Senet sentó las bases del concepto de juego, como forma organizada de competición y entretenimiento reglado. Su trascendencia radica también en los aspectos culturales y religiosos que poseía para los egipcios. 

No era un simple pasatiempo. Sino que encarnaba creencias relacionadas con el más allá y los ritos funerarios del Antiguo Egipto. Todo un símbolo de la mentalidad nilótica plasmada en un tablero que pervive desde hace 5000 años.