Diferencia entre Karma y Dharma

karma y darma

Karma y dharma son dos conceptos muy importantes dentro de la doctrina budista. A menudo se confunden y se interpretan de forma errónea. Existe una distinción sustancial entre ambos términos. ¿Qué revelan sobre la cosmovisión budista? Reflexionemos con detenimiento al respecto.

Definición de karma

Ya hemos repasado en otros artículos el significado del karma como ley de causa y efecto aplicada al ámbito ético. El karma hace referencia a la fuerza o potencialidad generada por nuestras acciones físicas, verbales y mentales. Es un principio que relaciona nuestros actos presentes con experiencias futuras, ya sean agradables o desagradables.

En ese sentido, el karma constituye un poderoso incentivo para conducirnos con rectitud y evitar dañar a otros. Nuestras decisiones configuran nuestro destino.

Significado de dharma

A diferencia del karma, más vinculado al plano individual, el dharma posee una dimensión cósmica. Este término tiene múltiples acepciones interrelacionadas. En un sentido, el dharma alude al orden natural innato que sustenta la realidad…

Ley universal

Otra faceta crucial del dharma es su consideración como verdad última sobre la existencia. Engloba las enseñanzas salvíficas ofrecidas por Buda para liberarnos del sufrimiento. El Noble Sendero Óctuple, los Cuatro Nobles Truths y la doctrina del vacío constituyen el dharma budista.

Seguir ese camino espiritual nos permite trascender el karma y alcanzar el nirvana. Por tanto, el dharma también se identifica con la práctica conducente a la iluminación. Incluye métodos como la meditación, el desarrollo de la sabiduría o el cultivo de la compasión.

Deber moral

Desde otra óptica, el dharma equivale al deber ético que debemos cumplir. Representa la forma correcta de pensar y comportarse acorde a nuestro estado acorde a nuestro estado. Por ejemplo, el dharma de un gobernante sería reinar con justicia. El dharma de un monje budista implicaría llevar una vida sencilla de renuncia y estudio de las escrituras.

Así pues, mientras el karma alude a las consecuencias de los actos, el dharma se refiere al deber moral inherente a distintas situaciones y roles. Seguir nuestro sendero dhármico asegura una reencarnación favorable o incluso la liberación espiritual.

Relación entre ambos

Aunque poseen significados diversos, karma y dharma se hallan profundamente entrelazados dentro del budismo. El dharma provee las pautas para una conducta virtuosa que genere buen karma. Y el karma beneficioso abre las puertas al progreso espiritual del dharma.

Podríamos decir que el dharma constituye la causa dhármica que permite cosechar el fruto kármico de la iluminación. Cuando internalizamos el dharma, actuamos espontáneamente de forma altruista, sin ambición ni apego. Esto purifica todo nuestro karma negativo residual y nos eleva a estados superiores de conciencia.

Al comprender la interacción entre dharma y karma, estamos más capacitados para asumir las riendas de nuestra evolución personal. Ya no somos una hoja al vaivén del viento kármico sino que podemos remontarnos gracias a las alas dhármicas. ¿Estamos preparados para emprender el vuelo?