Monje budista tibetano (bhikkhu): Normas, estilo de vida y cómo serlo

monje budista tibetano

Los monjes tibetanos tienen una imagen que se pueden reconocer a nivel mundial. Siempre los vemos con sus túnicas naranjas, rapados y en ocasiones, barbudos. Revisemos cómo es la existencia de estos dedicados practicantes dentro de la escuela Vajrayana del budismo.

Disciplina y renuncia

Al igual que en todas las ramas budistas, el monje tibetano lleva una existencia basada en elevados ideales spiriturales y severas pautas de disciplina. Estas perseonas deben renunciar a todas las posesiones posibles. Entre ellas a la familia y a una vida secular. Deben entregar sus vidas a los votos monásticos. Su vida implica regirse por varios cientos de reglas llamadas Prātimokṣa que abarcan su conducta, alimentación, vestimenta, actividades diarias, relaciones interpersonales, y demás. Se trata de una existencia de completa entrega.

La raíz de las enseñanzas

Según el budismo Mahāyāna, el monje representa el arquetipo del bodhisattva, aquel ser iluminado que renuncia a su propia liberación para ayudar a otros. Por eso, en el contexto del budismo tibetano, convertirse en monje es plantar la semilla de la completa omnisciencia y compasión que define a un Buda. Es la raíz de donde brotarán todas las profundas enseñanzas.

Vida en el monasterio de un monje tibetano

La orden monástica tibetana constituye una comunidad altamente organizada con roles y tareas definidas. Los monjes mayores estudian y enseñan, mientras los más jóvenes realizan tareas domésticas y administrativas.

Eso si, todos colaboran en los elaborados rituales religiosos que marcan el paso de días y estaciones según el calendario tibetano. Esta existencia ceremonial y contemplativa transcurre principalmente dentro de los monasterios.

Estrictos votos

Además de las reglas monásticas generales en el budismo, en la tradición Vajrayana tibetana existen votos adicionales de celibato, pobreza y obediencia. También los votos del bodhisattva para trabajar por el bien de todos los seres. Quienes los quebrantan, deben abandonar la vida monástica. Por eso no es extraño ver monjes ancianos que han cumplido rigurosamente sus promesas por 40, 50 o más años.

Rol social y político

Más allá de la dimensión espiritual, los monjes han cumplido roles claves en la sociedad y política tibetana. No solo ofician ceremonias y rituales para toda la comunidad, sino que también se encargaban de la educación. Una de las actividades más importantes es transmitir sus conocimientos y preservar así la cultura. Incluso han actuado como gobernantes teocráticos en diferentes periodos de la historia tibetana anterior a la invasión china.

Estrictos años de preparación

¿Cómo se convierte uno en monje tibetano? Salvo contadas excepciones, son varones quienes acceden a esta función tras años de preparación. Comienzan siendo pequeños novicios sometidos a estricta disciplina y estudio de las escrituras, rituales y dialectos necesarios. Después de aproximadamente 20 años de formación, tras aprobar los exámenes geshe, están plenamente habilitados como monjes.

Visión trascendente

Más allá de las estrictas reglas y el aislamiento, la motivación central de los monjes es trascender el sufrimiento mundano y alcanzar la omnisciencia para iluminar a otros. Su camino exige no solo conocimiento textual y contemplación, sino el desarrollo de cualidades como amor altruista, compasión y ecuanimidad mediante la práctica de la meditación y el tantra.

La vida sacrificada pero con altísimo sentido espiritual de los monjes tibetanos, se basa en rígidas pautas, intensa preparación y prácticas destinadas a cultivar la sabiduría y compasión absolutas. Son la columna vertebral y el corazón del budismo Vajrayana en ese país.