¿Qué pasaría si el Sol explotara?

qué pasaría si el sol explotara

El Sol es, sin ningún tipo de duda, la estrella que proporciona la vida a nuestro sistema solar. El llamado astro rey, ha conseguido alumbrar constantemente durante unos 4.600 millones de años, proporcionando luz y calor que han permitido el desarrollo de la vida en la Tierra. 

Pero muchos se preguntan, ¿qué ocurriría si nuestra estrella más cercana sufriera una explosión repentina? Analizaremos este hipotético escenario y sus terribles consecuencias.

Ondas de choque mortales

Si por algún motivo el Sol explotara, la energía liberada sería inmensa. Enormes cantidades de materia solar saldrían despedidas en todas direcciones en forma de ondas de choque. Estas alcanzarían los planetas cercanos en cuestión de minutos. 

Cuando golpease nuestro mundo, la atmósfera se calentaría al instante, carbonizando árboles, edificios y seres vivos en la superficie terrestre o cerca de ella. El fin de toda forma de vida en la Tierra sería prácticamente instantáneo.

Alteración del Sistema Solar 

Sin la fuerza gravitatoria de nuestra estrella, los planetas interiores como Mercurio y Venus, saldrían disparados al espacio interestelar. La Tierra probablemente conservaría su órbita. Pero el cambio drástico en el campo gravitatorio solar, podría desestabilizar su movimiento de traslación. 

Con su principal fuente de energía extinta, nuestro planeta se congelaría en cuestión de semanas. Los mares y la atmósfera quedarían convertidos en una masa de hielo y gases inertes.

Destrucción de la biosfera 

Sin luz ni calor, desaparecerían las formas de vida que conocemos. La fotosíntesis se detendría, muriendo todas las plantas. Los animales y microorganismos perecerían sin oxígeno ni alimentos, ya fuera por congelación o inanición

Incluso la vida microbiana extrema como la de los fondos oceánicos, se extinguiría. En unos meses, la Tierra sería un mundo muerto. Un desierto helado sin el menor asomo de actividad biológica.

Ausencia de una segunda oportunidad 

Los escasos humanos que hubiera en ese momento en la Estación Espacial Internacional, la Luna o Marte sucumbirían igualmente. Sin posibilidad de recibir suministros de la Tierra, estas pequeñas colonias espaciales desaparecerían antes de poder salvar una muestra de nuestra especie. 

La vida tal y como la conocemos habría dejado de existir en todo el sistema solar de forma irremediable. No habría una segunda oportunidad sobre otros mundos, ya que todos orbitan la misma estrella mortalmente herida.

El fin de la vida en la Tierra 

Por suerte, las posibilidades de que nuestro Sol sufra una explosión súbita, son casi inexistentes. Pasarán miles de millones de años antes de que la estrella entre en la última etapa de su ciclo vital, y se convierta en una gigante roja. Cuando esto ocurra, la Tierra muy probablemente estará inhabitada. 

Las especies actuales, incluyendo la humana, ya se habrán extinguido por causas naturales. Así pues, una súbita explosión solar que acabe con toda forma de vida, es un escenario más propio de la ciencia ficción.

Sin vuelta atrás

Aun así, reflexionar sobre esta posibilidad nos recuerda lo frágil que es la vida en nuestro minúsculo planeta. Todo cuanto conocemos, depende completamente de una estrella estable que nos provea del calor y la luz necesarios. Si el Sol sufriera daños catastróficos, no habría forma de remediarlo ni manera de protegernos.

Sería el fin definitivo de la Tierra tal y como la conocemos, sin vuelta atrás. Debemos valorar y proteger nuestro pequeño oasis en el inhóspito Universo, mientras podamos hacerlo.